Cómo influye la vitamina D en la salud y en el manejo de la diabetes

24 de Feb 2026

Dra. Isabel Viña Blas
Endocrinología y nutrición en el Hospital Jiménez Díaz

La vitamina D es una sustancia esencial para el correcto funcionamiento del organismo. Su déficit puede tener consecuencias graves, especialmente en personas con enfermedades crónicas como la diabetes. Mantener niveles adecuados de esta vitamina es clave para preservar la salud ósea, muscular, inmunológica y metabólica.

CONSECUENCIAS DEL DÉFICIT DE VITAMINA D

1. Salud Ósea

La vitamina D es indispensable para la absorción de calcio y fósforo. Su déficit impide esta absorción, lo que afecta directamente a la salud ósea. Puede provocar osteopenia u osteoporosis, aumentando el riesgo de fracturas, especialmente en personas mayores o en menopausia. Estudios recientes indican que las fracturas de cadera por osteoporosis están asociadas con una alta tasa de mortalidad, llegando al 50% en el año posterior a la fractura.

2. Estado de Ánimo

La vitamina D participa en la síntesis de serotonina, neurotransmisor clave para el bienestar emocional. Niveles bajos pueden favorecer la aparición de depresión y alteraciones del estado de ánimo, al interferir en la producción de serotonina, la misma sustancia que regulan muchos antidepresivos.

3. Sistema Inmunológico y Enfermedades Autoinmunes

Un déficit de vitamina D debilita el sistema inmunológico, aumentando la susceptibilidad a infecciones. Además, al modular la inmunidad adaptativa, puede facilitar el desarrollo de enfermedades autoinmunes. Estudios como el VITAL han mostrado que la suplementación diaria de vitamina D puede reducir la incidencia de estas enfermedades en un 22%.

4. Salud Muscular y Cutánea

La falta de vitamina D afecta la reparación muscular y puede llevar a un envejecimiento prematuro de los músculos. También influye en la correcta diferenciación de las células de la piel, lo que puede provocar problemas en la cicatrización de heridas y en la salud cutánea en general.

 

VITAMINA D Y DIABETES

La diabetes es una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo. Los pacientes con diabetes, ya sea tipo 1 o tipo 2, enfrentan problemas como la resistencia o deficiencia de insulina, lo que provoca niveles elevados de glucosa en sangre y complicaciones sistémicas.

1. Regulación de la Insulina

La vitamina D ayuda en la regulación de la secreción y sensibilidad a la insulina, lo que puede mejorar el control de la glucemia. Mantener niveles óptimos puede contribuir a reducir el riesgo de complicaciones comunes como nefropatía, neuropatía y enfermedades cardiovasculares.

2. Salud Ósea en Diabéticos

Las personas con diabetes tienen mayor riesgo de desarrollar osteoporosis y fracturas óseas debido a alteraciones hormonales y metabólicas. Estas condiciones afectan tanto la estructura como la reparación de los huesos, lo que hace que los niveles adecuados de vitamina D sean aún más cruciales, especialmente en aquellos con diabetes tipo 1.

3. Refuerzo del Sistema Inmunológico

La deficiencia de vitamina D puede aumentar el riesgo de infecciones y enfermedades autoinmunes, ya comunes en personas con diabetes. Esto es especialmente relevante en invierno, cuando los pacientes diabéticos tienen mayor riesgo de sufrir infecciones respiratorias como la gripe. Mantener buenos niveles de vitamina D puede ayudar a reducir este riesgo.

 

CONCLUSIÓN

Prevenir un déficit de vitamina D es fundamental para evitar complicaciones graves en la salud general y en el manejo de enfermedades como la diabetes. Mantener niveles adecuados a través de la dieta y la suplementación, cuando sea necesario y bajo supervisión médica, es una estrategia clave para preservar el bienestar físico, emocional y metabólico.

Categorías